Pontevedra

Reparación transfer SsangYong Torres EVX en Pontevedra

29 Jul, 2026 autoreparacionessanchez 16 min de lectura
Reparación transfer SsangYong Torres EVX en Pontevedra

Reparación transfer SsangYong Torres EVX en Pontevedra

El SsangYong Torres EVX se ha convertido en una opción atractiva para los conductores de Pontevedra que buscan un SUV de imagen todoterreno pero movido por completo con electricidad. Aunque comparte la silueta angulosa y la presencia contundente del Torres, su naturaleza es radicalmente distinta: no monta motor de combustión. El EVX es la variante totalmente eléctrica de la familia, un vehículo de batería en el que toda la mecánica de la tracción ha sido sustituida por un sistema eléctrico. No hay caja de transferencia, ni árbol de transmisión entre ejes, ni gama corta de engranajes: la fuerza se genera y se reparte mediante motores eléctricos y electrónica de potencia.

En una provincia tan diversa como Pontevedra, donde el bullicio urbano de Vigo y de la capital convive con las carreteras de las Rías Baixas, los caminos de O Morrazo o las cuestas del interior hacia Lalín y Deza, un SUV con tracción bien resuelta ofrece grandes ventajas. El Torres EVX suma a ellas el silencio y las cero emisiones en ciudad, apoyándose en su batería LFP de larga durabilidad, su arquitectura de alta tensión y, en las versiones de tracción total, un segundo motor eléctrico que impulsa el eje trasero con un reparto de par gestionado electrónicamente.

En Autoreparaciones Sánchez, taller de Sevilla con amplia experiencia en sistemas de tracción, hemos incorporado la formación y el equipamiento que exige esta nueva generación de vehículos electrificados. Damos servicio con recogida y entrega en Sevilla y provincia, cobertura completa en toda Andalucía y envíos a toda España, siempre con el respaldo de nuestra garantía oficial de 12 meses. A continuación explicamos cómo llega el par a las ruedas de un Torres EVX, qué averías vemos con más frecuencia en un uso pontevedrés y cómo las resolvemos, dejando siempre claro por qué este eléctrico funciona de forma muy distinta a la de un todoterreno de combustión.

La cadena eléctrica que sustituye a la transmisión mecánica en el Torres EVX

Para comprender la tracción del SsangYong Torres EVX hay que sustituir por completo el imaginario de la mecánica clásica por el de la electricidad. Donde un todoterreno tenía un motor, una caja de cambios, una caja de transferencia y cardanes, el EVX tiene una batería de alta tensión, un inversor, un motor eléctrico y una reductora. La energía sale de la batería, el inversor la transforma en la corriente alterna que necesita el motor, y este mueve las ruedas a través de la reductora. Todo el conjunto de motor, reductora y electrónica de mando forma una unidad compacta conocida como eAxle.

En las versiones de un solo motor, el eAxle impulsa el eje delantero. En las de tracción total, el EVX incorpora un segundo motor eléctrico en el eje posterior, un eAxle trasero independiente que no tiene ninguna conexión mecánica con el delantero. No existe cardán que atraviese el vehículo, ni crucetas que se articulen, ni cojinete central que se apoye en una goma: cada eje cuenta con su propio motor y ambos se coordinan por electrónica. El reparto de par entre delante y detrás es electrónico y se ajusta en fracciones de segundo según el agarre disponible en cada rueda, sin ningún elemento mecánico que deba acoplarse.

Para el taller, esta arquitectura obliga a un cambio profundo de método. Las averías dejan de buscarse en engranajes o cojinetes desgastados por la fricción y pasan a rastrearse en el inversor, en el cableado de alta tensión naranja, en los sensores de posición del rotor, en la refrigeración de los componentes y en la ECU de tracción. Es un terreno que requiere formación específica, instrumentación adecuada y un respeto absoluto por unos circuitos que trabajan con voltajes capaces de resultar peligrosos si no se manipulan con las debidas precauciones.

El eAxle trasero y su reductora lubricada

El componente que hace posible la tracción total eléctrica es el eAxle trasero, que integra en un solo cuerpo el motor eléctrico, la reductora y su electrónica de mando. La reductora es fundamental: el motor gira a un régimen elevadísimo, y ese tren de engranajes reduce la velocidad para convertirla en el par que mueve la rueda. Esos engranajes trabajan sumergidos en un aceite que los lubrica y refrigera, un fluido que se degrada con el uso y que conviene vigilar aunque su existencia pase inadvertida para la mayoría de los conductores.

En Autoreparaciones Sánchez comprobamos el estado de ese lubricante, buscamos posibles fugas por los retenes y auscultamos el conjunto en busca de holguras o ruidos que revelen desgaste. En un uso pontevedrés que combina el tráfico denso de Vigo con las subidas hacia el interior de Deza, el eAxle trabaja de forma variada e intensa, así que su mantenimiento resulta clave para garantizar una vida larga y un funcionamiento silencioso.

El aviso del sistema EV y el diagnóstico

El motivo más frecuente de visita es la aparición de un aviso del sistema EV o de un testigo de tracción en el cuadro. En un vehículo eléctrico, ese piloto puede responder a orígenes muy dispares, desde una incidencia en la gestión de la alta tensión hasta un sensor que envía datos incoherentes. Por eso nuestra primera actuación es siempre la lectura electrónica completa de la ECU de tracción, con el equipo de diagnóstico conectado.

Ese análisis nos muestra en tiempo real cómo responde el sistema, qué códigos ha almacenado y cómo se comportan los motores ante distintas solicitudes. En Pontevedra, con la elevada humedad atlántica, la lluvia frecuente y la cercanía del mar en las rías, no es raro que un conector de alta tensión o una masa acumulen humedad o sales y generen lecturas erróneas. Localizar la causa raíz antes de sustituir nada es la única forma sensata de reparar un sistema tan integrado como el de un coche eléctrico, y nos permite evitar cambios de componentes innecesarios.

Fallo de tracción y pérdida de par en un eje

La pérdida de par en un eje es una de las averías más propias de un vehículo de doble motor. El conductor la percibe como una falta de empuje, como si el coche no tirara igual al afrontar una rampa con firme suelto o al circular por un camino embarrado del rural pontevedrés. En un EVX de tracción total, esto suele significar que uno de los dos eAxles, delantero o trasero, ha dejado de aportar su parte mientras el otro trabaja en solitario.

Las causas son de naturaleza eléctrica: un fallo en el inversor que alimenta ese motor, una avería en el resolver que informa de la posición del rotor, o una interrupción en el cableado de alta tensión que conecta la batería con el eAxle afectado. Comprobamos la respuesta de cada motor por separado, medimos las señales de los sensores y verificamos la integridad de los conductores naranjas y sus conectores. Es un trabajo que combina electrónica de potencia y mecánica de precisión, y por eso exige experiencia concreta en tracción eléctrica.

El inversor, distribuidor electrónico de la fuerza

En un todoterreno tradicional, la caja de transferencia repartía la fuerza entre los ejes; en el Torres EVX, ese papel lo asume el inversor. Este componente convierte la corriente continua de la batería LFP en la corriente alterna trifásica que mueve el motor eléctrico, regulando con enorme precisión la intensidad y la frecuencia para dosificar el par en cada instante. Es el músculo electrónico del sistema, y de su buen estado depende que cada eje reciba exactamente la fuerza que la electrónica ordena.

El inversor maneja corrientes intensas y genera calor, de modo que depende de un circuito de refrigeración que lo mantiene en su rango de trabajo. Cuando ese circuito falla o cuando la electrónica interna sufre una avería, el sistema se protege limitando la potencia o desconectando el motor afectado. En nuestro taller inspeccionamos el estado del inversor, sus conexiones de alta tensión y su refrigeración, siempre con el equipo desenergizado y siguiendo los protocolos de seguridad que impone un componente de estas características.

Reparación transfer SsangYong Torres EVX en Pontevedra

La refrigeración frente al clima atlántico

El control térmico es esencial en un vehículo eléctrico. El Torres EVX gestiona el calor de tres protagonistas: los motores eléctricos, el inversor y la batería de alta tensión. Un circuito de refrigeración hace circular refrigerante para mantenerlos en su margen óptimo, y cuando ese sistema falla, la electrónica limita las prestaciones para evitar daños, con la consiguiente potencia reducida que percibe el conductor.

En Pontevedra, el clima atlántico ofrece temperaturas más suaves que las del interior peninsular, pero la elevada humedad y la salinidad del ambiente costero plantean sus propios retos, sobre todo por la corrosión de los elementos externos del circuito. Además, el tráfico urbano de Vigo, con sus continuas paradas y arranques en cuestas, somete a los motores y al inversor a un régimen exigente. Una bomba deteriorada, un nivel bajo de refrigerante o un intercambiador obstruido pueden desencadenar la limitación de potencia. Comprobamos la estanqueidad del circuito, el funcionamiento de las bombas y el estado de los conductos, porque en un eléctrico la salud térmica es tan determinante como lo era la lubricación en un motor diésel.

Ruidos y zumbidos del motor eléctrico

El silencio propio del coche eléctrico convierte cualquier ruido o zumbido nuevo en una señal fácil de detectar. Los motores eléctricos y sus reductoras emiten un sonido leve y característico, pero cuando ese tono cambia, se vuelve áspero o aparece un golpeteo, conviene investigar. En el Torres EVX, un rodamiento del eAxle desgastado, un engranaje dañado o un nivel de aceite insuficiente pueden manifestarse primero a través del oído.

Analizamos el origen del sonido, comprobamos los rodamientos y engranajes de la reductora y verificamos el estado del lubricante. Atender estas señales a tiempo evita que un desgaste incipiente termine afectando a todo el eAxle. Para un conductor pontevedrés que aprecia el silencio de su vehículo en los trayectos por la costa de las Rías Baixas, ese ruido inesperado suele ser el mejor aviso temprano de que algo necesita revisión.

Cableado naranja, conectores y seguridad frente a la humedad

En el Torres EVX, la energía viaja de la batería a los motores por un cableado de alta tensión de color naranja, una convención internacional que advierte del voltaje que circula por esos conductores. Estos cables y sus conectores están pensados para soportar corrientes elevadas y garantizar el aislamiento, pero el tiempo y las condiciones de uso pueden deteriorarlos.

La humedad constante del clima pontevedrés, la salinidad del aire marino o el simple envejecimiento son capaces de dañar un conector o comprometer su aislamiento, y ante cualquier anomalía la electrónica de seguridad limita o interrumpe la tracción para proteger a los ocupantes. En Autoreparaciones Sánchez revisamos estos conductores y conexiones con el sistema desenergizado y siguiendo los protocolos que exige la alta tensión, porque la seguridad es siempre lo primero al trabajar con estos voltajes, especialmente en un entorno tan húmedo como el de las rías.

La frenada regenerativa entre la ciudad y las rías

Una de las funciones que mejor distinguen al Torres EVX de un todoterreno de combustión es la frenada regenerativa. Cuando el conductor levanta el pie del acelerador o pisa el freno, los motores eléctricos invierten su papel y actúan como generadores, transformando la energía del movimiento en electricidad que retorna a la batería. Esto aporta autonomía y reduce el uso de los frenos convencionales, pero también implica que el sistema de tracción trabaja de forma continua, empujando y reteniendo alternativamente.

En un uso pontevedrés que combina el tráfico urbano de Vigo, con sus constantes paradas en cuestas, y los recorridos por las carreteras de las Rías Baixas, la regeneración entra y sale de servicio sin descanso. Si el conductor nota que la retención al levantar el pie se ha vuelto irregular o ha desaparecido, puede tratarse de un problema en el inversor, en un motor eléctrico o en la electrónica de gestión. En el diagnóstico analizamos también este comportamiento, ya que sus anomalías apuntan hacia los mismos componentes que revisamos cuando falla la tracción.

La batería LFP y su papel en la tracción

El elemento que da vida a todo el sistema es la batería LFP del Torres EVX, una química de litio ferrofosfato valorada por su estabilidad térmica, su seguridad y su larga durabilidad. Esta batería alimenta la arquitectura de alta tensión completa y, por tanto, a los motores que generan la tracción. Un sistema electrónico supervisa de manera continua su temperatura, su tensión y su equilibrio interno, condicionando la potencia que el vehículo puede entregar en cada momento.

Cuando la gestión de la batería detecta una irregularidad, el vehículo suele limitar sus prestaciones o mostrar un aviso del sistema EV, con la potencia reducida que percibe el conductor. En Pontevedra, la humedad atlántica y la salinidad del aire costero exigen especial atención a la estanqueidad de las conexiones de alta tensión cercanas a la batería. Sin manipular la batería salvo cuando resulta imprescindible y con todas las precauciones de seguridad, en el diagnóstico tenemos siempre presente cómo su estado condiciona la tracción, porque en un coche eléctrico batería y tracción forman un conjunto inseparable.

Palieres y juntas homocinéticas hasta la rueda

En su tramo final, el Torres EVX transmite el giro a las ruedas exactamente igual que cualquier otro coche. Una vez el eAxle ha generado y reducido el par, este llega al buje a través de los palieres y las juntas homocinéticas, protegidas por guardapolvos de goma que retienen la grasa e impiden la entrada de suciedad. Es un componente común a todos los vehículos, pero que en un uso rural o costero merece una atención especial.

En los caminos que ascienden a las aldeas del interior o en las pistas húmedas cercanas al litoral, esos guardapolvos se resienten, y una pequeña grieta basta para que el agua y el barro arruinen la junta. El aviso típico es un chasquido al girar con el volante a tope. Revisamos guardapolvos y juntas, comprobamos que no haya holguras ni fugas de grasa y sustituimos lo necesario antes de que el problema obligue a cambiar el palier completo. Es una atención sencilla que preserva la salud de todo el tren motriz eléctrico y que, cuidada a tiempo, evita reparaciones mayores en un vehículo pensado para moverse con soltura por la variada geografía de la provincia de Pontevedra.

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